Couchsurfing meeting 3/3. ¡Hasta la vista, Bangkok!

domingo, 8 de marzo de 2009

Último día en Bangkok... por ahora. He ido a casa de Anastasia, que ha organizado una "cooking party". Lo de la "cooking party" es, para entendernos, una fiesta en la que cada uno cocina algo y luego todo el mundo se hincha a comer.

couchsurfers en la piscina, Bangkok La fiesta no era hasta las 19:00, pero unos cuantos habíamos quedado a las 15:00 para ir a comprar cosas y, ya de paso, echar la tarde en la piscina :-) Se me hizo un poco tarde, así que cogí un taxi (2€) para mantener mi costumbre de llegar el primero a todas las citas. Pero como Anastasia había puesto mal su dirección en el mail me perdí por su edificio durante un buen rato. Hasta fui a un ciber a consultar mi correo y asegurarme de que había copiado bien la dirección. Afortunadamente me encontré con ella y Kara cuando volvía con la intención de llamar a todas las puertas de la plata 13 una por una. Resulta que ella había puesto apartamento 135/185 cuando en realidad era 138/186, cosas que pasan. Una vez informada del error decidimos poner un cartel en el portal para avisar a los que llegaran después. al rato llegaron Bruno y Camilla, como teníamos tiempo para comprar después nos bajamos a la piscina del tirón. La piscina está en la 5ª planta del edificio y está estupendamente, vistas sobre la ciudad y una temperatura de agua agradable, poca gente... una gozada.

booomba, Bangkokpiscina de Anastasia, BangkokBangkok desde la casa de Anastasia

la cena está lista, Bangkok Cuando ya atardecía bajamos algunos a hacer la compra mientras otros se quedaban haciendo la ensalada. Perfecta organización y coordinación en todo momento. El primer turno de cocina fue para mi y mi afamada y laureada tortilla de berenjenas. A pesar de que el fluorescente de la cocina estaba estropeado y eso parecía una discoteca pastillera, fui capaz de hacer una tortilla en condiciones que tuvo mucho éxito. Kara hizo tacos y tortillas mejicanas con salsas de esas que tienen de todo y Bruno y Camilla hicieron varias ensaladas. Alexis (una chica tailandesa) iba a hacer noodles (fideos largos) pero como ya había bastante comida se decidió dejarlo para otra ocasión. Al final nos juntamos allí 14 o 15 personas y tuvimos que hacer otra expedición al supermercado a por más mezcla para la sangría. Una gran fiesta, si señor.

 

couchsurfers, Bankgokcouchsurfers, Bankgok

tiendas cerradas, Bangkok La vuelta a casa la hice en el coche de Luna (tailandesa), iban unos cuantos a Khao San Rd. a seguir la fiesta, 6 personas apiñadas en el coche... unas risas. Yo no me quedé de fiesta porque quería intentar quedar con Jacqueline. Pero lamentablemente no puede contactar con ella, así que me fui con Guillermo a buscar souvenirs en los que invertir mis últimos Bahts.

Me acosté a las dos de la mañana con el despertador programado a las cuatro...

Couchsurfing meetings, 2/3

sábado, 7 de marzo de 2009

Más de lo mismo, Guillermo se ha ido a ver Ayuthaya (yo ya lo conozco) y yo me he levantado tarde y he estado zanganeando hasta la hora del encuentro. A medio día he recibido un correo de Jacqueline, la chica chilena que me encontré en Sukhothai y con la que recorrí parte de Laos. Resulta que también está en Bangkok. A ver si quedo con ella mañana.

2009_0307_181309AA2009_0307_205239AA

2009_0307_192413AA Lo importante del día ha sido la quedada con la gente de couchsurfing, como los más astutos habrán deducido por el título de la entrada. Hemos quedado en un buffet barbacoa, he llegado diez minutos tarde y allí solo estaba Anastasia (Ya os hablé ayer de ella)… y teníamos una mesa para 25 :-| El caso es que poco a poco han ido llegando los demás y al final la cosa ha estado muy animada. Entre que es al aire libre y los calentadores que ponen encima de la mesa para cocinar la carne, pescado… hacía un calor tremendo, pero tremendo, tremendo. El caso es que he vuelto a ver a gente que había conocido en los otros encuentros y he conocido a mucha gente nueva e interesante. Lo malo de estas cosas es que con tanta gente uno se hace un lio. Sobre todo uno, como yo, para el que no es fácil retener datos -léase nombres de personas- en la memoria.

Después de la cena se han ido casi todos a una discoteca y me he unido al pequeño grupo disidente que se ha ido a un sitio más tranquilo a tomar unos batidos. Éramos 4 tailandeses, un yanqui, un inglés, una polaca, un argentino, un francés y el español que escribe estas líneas. Nos hemos presentado todos a lo alcohólicos anónimos 2009_0308_005402AAy hemos estado charlando unas dos horas allí. Para volver a casa tenía que coger dos autobuses o andar mucho y coger solo el segundo, así que decidí andar, entre otras cosas porque Bruno y Camilla iban al mismo sitio y en buena compañía siempre es agradable pasear. Ellos se quedaron en la parada de enfrente y cuando llegué a la mía estuve preguntando a unos locales por el bus para Khao San Rd., más que nada para asegurarme.  Uno de ellos estuvo especialmente amable y se subió al mismo autobús que yo. El caso es que cuando fui a pagar mi billete al revisor el tipo ese lo había pagado ya por mi. En ese momento decidí que el último llavero de España que me quedaba tenía dueño. Así que se lo di y el personaje, supongo que en agradecimiento, me acompañó -después de bajarnos del autobús- casi hasta la puerta de mi guest house. Estos tailandeses son el no va más.

Nota: cuando llevábamos un rato cenando ha llegado Michel, un “nómada” francés que nos ha dejado boquiabiertos a todos cuando ha sacado de su mochila un letrero luminoso anunciado el evento (ver video).

Couchsurfing meetings, 1/3

viernes, 6 de marzo de 2009

El día de hoy ha sido totalmente abúlico e irresoluto, a lo monarca español. Así que me lo salto y comento la noche.

2009_0306_234224AA A las 20:00 he quedado con algunos couchsurfers por aquí cerca. Al final solo han aparecido Kara y Anastasia. Kara es una diseñadora de ropa para Second Life (¡!) de San Francisco (EEUU) que se ha venido a vivir aquí hace dos semanas y Anastasia es una chica de Vladivostok que vive aquí desde hace unos meses y que se muda a San Petersburgo (Rusia) dentro de unas semanas. Hemos cenado en un restaurante indio y luego hemos quedado con bastante más gente para tomar unas cervezas. He conocido a unos músicos franceses que están dando la vuelta al mundo y recaudando fondos para una ONG, por lo visto tocaron en dos ocasiones “solemnes” para Evo Morales en su visita a Bolivia. Algunos bangkokianos (¿?), un belga… A eso de la una de la mañana nos hemos metido en una discoteca. Los que me conocéis sabéis bien lo que disfruto yo en esos lugares, así que me he ido a la cama relativamente pronto. Al menos no había que pagar entrada.

2009_0307_000732AA2009_0307_011517AA

Creo que este post va a marcar la tónica para los dos días que me quedan, ya que hay actividades de CS planeadas para todo el fin de semana. Espero que no resulten muy aburridos.

Bangkok para frikis

jueves, 5 de marzo de 2009

Hoy he sido el rey del transporte público de Bangkok. He cogido dos barco-bus, dos metros y un skytrain. Y todo eso para ir (y volver, claro) a un solo sitio. Creo que se puede hacer más sencillo, pero ya sabéis que me gusta el barco-bus y que quería probar el skytrain.

2009_0305_162714AA2009_0305_170527AA

2009_0305_121844AA Guillermo se ha ido por su lado a gestionar unas cuestiones y yo me he ido a ver “IT City” el centro comercial dedicado, como su propio nombre indica, a la tecnología. Es un edificio de cuatro plantas en en que hay cientos de tiendas -bastante cutres en general, en plan mercadillo- de móviles, cámaras, ordenadores, MP3, software pirateado, discos pirateados, libros falsificados… todo, todo, todo. Si esperas ver un espacio chulo con las últimas novedades y stands de diseño mejor busca en otro sitio. Este lugar va a lo práctico, venden lo que la gente compra y tienen (casi) todo lo que uno pueda necesitar a buenos precios (aunque parece que en electrónica no hay mucha diferencia de precios con España). El viaje ha merecido la pena porque no solo he visto y toqueteado muchos cacharros (hasta un par de guitarras acústicas en una tienda de música), sino que además he estado en un TESCO, con sus maravillosos “values” y su gran surtido (aquí no tan grande como en Londres, la verdad) de comidas precocinadas… menos mal que no tengo microondas :-)

2009_0305_123809AA2009_0305_141332AA

En el camino de vuelta, entre el metro y el skytrain, he estado un rato en el parque Lumpini donde he visto un caimán nadando tranquilamente por el lago. La verdad es que el parque es bonito y da la sensación de que tiene una fauna interesante, pero el calor me hizo darme la vuelta y seguir camino a casa.

2009_0305_155053AA2009_0305_150455AA2009_0305_163327AB

Y eso es todo por hoy, amigos. La cuenta atrás del viaje está en marcha, me quedan 3 días en Bangkok :-(

2009_0305_162801AA2009_0305_160441AA

Bangkok para pijos

miércoles, 4 de marzo de 2009

Acto primero del día: cambiarme a una habitación doble, esta tarde llega Guillermo.

2009_0304_132838AA Acto segundo: echarle valor y salir a la calle (bueno, exagero un poco, hace mucho más calor en Málaga en Agosto). Hoy he ido de centros comerciales. Para llegar a Siam Square, la zona donde se encuentran, he cogido el barco-taxi (0,18€). Básicamente es como el barco-bus, solo que es más pequeño y en vez de recorrer el río recorre un canal estrechito y paradójico que tiene mucho encanto en algunos tramos y mucha mierda en otros. También va más rápido que el barco-bus y en algunos saltos el agua (pura y cristalina) del canal te salpica la cara, toda una experiencia. Siam Square es una zona donde se concentran varios CC muy 2009_0304_133950AA juntitos (MBK, Siam Discovery, Siam Centre, Siam Paragon…). Los hay de diverso pelaje, pero los Siam “loquesea” son de mírame y no me toques; tiendas de diseño, moda, joyas, coches (de Audi para arriba, claro)… esas cosas. Es la primera vez en el viaje que me siento (muy) fuera de lugar con mi mochila polvorienta, mis zapatillas agujereadas y mi ropa requete-reciclada. A pesar de eso me he quedado varias horas por allí curioseando en las tiendas de guitarras, electrónica, librerías… y disfrutando del aire acondicionado y del WIFI gratis. He vuelto a casa usando, otra vez, el barco-taxi y he estado descansando hasta que ha llegado Guillermo.

2009_0304_160009AA2009_0304_161603AA

2009_0304_215648AA Acto tercero: hemos ido a cenar y a dar una vuelta por el parque Lumpini y aledaños, los mercados nocturnos de Suam Lun - de comida y bebida, ya estuve aquí mi primera noche en Bangkok el 13 de Enero- y Patpong -relojes, bolsos y todo tipo de productos falsificados; como el mercadillo de Majadahonda, pero a lo bestia. Bueno, en este mercado también hay otras cosas bastante más sórdidas, pero este es un blog para todos los públicos y pretendo que siga siéndolo. Así que el que quiera saber más que googlee.

2009_0304_202719AA2009_0304_231741AA

frisby en Bangkok

martes, 3 de marzo de 2009

He pasado una noche bastante mala; calor, mosquitos… a las dos de la mañana me he levantado y he salido en busca de un 7-11 de guardia para comprar espray anti-bichos. Afortunadamente Khao San Road es la calle que nunca duerme, así que no me costó mucho encontrar uno y hacerme con lo que buscaba.

2009_0303_130218AA Sirviendo lo anterior como excusa, mi día ha comenzado bastante tarde y, después de desayunar, he salido corriendo (es un decir) al río a coger mi querido barco-bus (sigue costando 0,30€) hacia el templo de Wat Arun. También he tenido que coger un ferry cruza-río (0,07€) porque el templo está en la orilla oeste. El caso es que lo chulo de este templo es que se pueden subir muchas escaleras muy empinadas. Como he llegado a medio día y hacía mucho calor he decidido dejarlo para otro día sobre la marcha y me he puesto a andar sin rumbo fijo. He pasado por un mercado (si, si, un mercado en Bangkok, que raro) que tenía una sección que se daba un aire a Candem (Londres) pero a lo oriental. Me he tomado un granizado de cocacola (de una maquina a lo fresisuis, 0,22€) y un batido de frutas (0,44€). He llegado caminando hasta el guest house -cruzando el puente Phra Pin Klao- y enseguida he vuelto a coger el barco-bus (hacia el norte esta vez) para acudir a un encuentro de couchsurfing.

2009_0303_133450AA2009_0303_134147AA2009_0303_152459AB

Había quedado con Gib en el atracadero 22 y desde allí fuimos, en su coche y luego en metro, a reunirnos con los demás. El idioma español ganaba por goleada: 3 mejicanos, un argentino, una polaca, una tailandesa (Gib) y yo (español, claro). Estuvimos paseando por el parque Chatuchak, jugando al frisby y luego nos fuimos a cenar (los mejicanos se rajaron). La verdad es que ha sido una tarde-noche muy agradable, como siempre que uno se junta con gente de couchsurfing. A las 23:30 estaba cogiendo el bus de vuelta a casa.

El parque merece una mención especial; está totalmente diseñado para hacer deporte, tiene gimnasio, piscina. Gente haciendo aerobic, corriendo,montando en bicicleta… lo que más me ha impresionado -y fastidiado a la vez- es que está prohibido fumar. Aquí he vivido por primera vez algo que por lo visto es muy común en Tailandia. A las 18:00 ponen el himno por altavoces y TODO EL MUNDO SE QUEDA PARADO, es realmente curioso ver a gente que estaba corriendo o montando en bici pararse de repente, da la sensación de que se ha congelado el tiempo. Cuando acaba el himno todos siguen a lo suyo como si nada.

2009_0303_190051AB

Nota: en la parada del bus había una pareja de ancianos con una raqueta electrificada que sirve para matar mosquitos. Creo que es un invento magnífico, no tanto por su utilidad como por la sensación de venganza que debe producir su uso.

Siem Reap-Bangkok

lunes, 2 de marzo de 2009

Otro día de autobús, frontera, furgoneta… así que, para variar un poco, en vez de contar el día voy a hacer un listado de cosas reseñables.

2009_0302_083008AA 1- El bus de SiemReap a Poipet: 33 personas, las maletas en el pasillo, sin aire acondicionado. 4 horas y media con una parada para desayunar en la que hubo un conato de motín porque la gente quería seguir para llegar cuanto antes.

2- Entre la aduana de Tailandia y la de Camboya hay varios hoteles con casino, parece ser que en Tailandia están prohibidos y los tailandeses se vienen aquí a dejarse la pasta.

3- Al entrar en Tailandia no hay que pagar visado :-O

4- La furgoneta nos dejó -a las seis y media de la tarde- en el guetto mochilero de Bangkok, Khao San Road. Me recorrí la zona entera en busca de una habitación buena, bonita y barata. Al final me he quedado en una que es solamente barata, pero mucho (3€).

5- Al volver a Bangkok uno se siente como si volviera a la civilización despues de haber estado en la jungla. No solo por el grado de desarrollo y/o occidentalización, sino sobre todo porque -en general- las cosas tienen etiquetas con el precio y los vendedores (o moto-taxis, tuktukeros…) no son agobiantes, los pocos que te hablan antes de que tú les pidas algo te sonrien y te desean buena suerte cuando les dices que no. Ciertamente agradable.

2009_0302_134602AA2009_0302_151020AA

Angkor III, episodio final

domingo, 1 de marzo de 2009

Hoy ha tocado terminar de recorrer lo que nos dejamos el primer día de la “zona central” de Angkor, así como ver el atardecer en Angkor Wat. En principio habíamos pensado en volver al guest house a medio día para descansar, pero éramos conscientes de que volver a recorrer los 7 kilómetros que hay hasta los templos por la tarde nos iba a costar mucho. Así que lo lógico era salir un poco más tarde y aguantar el día entero. Nos metimos un desayuno de campeonato entre pecho y espalda (hay foto en la galería) y cogimos las cutre-bicis de 2$. Digo lo de cutre porque cuando llevábamos algo más de un kilómetro pinché y tuvimos que volver a cambiar la bici. Además estas son, sin duda, las peores bicis que he alquilado desde que estoy en Indochina.

En fin, el caso es que superamos los problemas logísticos y llegamos Angkor sin mayor novedad. La primera parada la hicimos en Bayon. Aunque ya lo habíamos visto el primer día consideramos justo y necesario recorrerlo de nuevo. Sigo pensando que es de lo bueno lo mejor y de lo mejor lo superior. Lo cierto es que la primera parada fue unos 100 metros antes para sacar fotos a unos monos que había al lado de la carretera, pero los monos no molan tanto como Bayon ni de lejos.

2009_0301_100953AA2009_0301_103928AA

2009_0301_135026AA Luego hicimos varias paradas en templos más o menos interesantes (*), entre los que destacaría el de Ta Keo, con sus empinadísimas escaleras. Llegamos -justo antes de comer- a Ta Prohm, mundialmente famoso porque en él se rodaron algunas escenas de Tomb Raider. Y la verdad es que es una pena, porque eso lo convierte en un imán para turistas que hacen cola para sacarse una foto al lado de uno de los árboles que han crecido sobre las rocas del templo (supongo que será el que sale en la peli). Lo bueno es que si te alejas un poco del centro de la acción hay otros muchos árboles engarzando sus raíces en las rocas sin tanta gente alrededor. En la opinión -respetable- de Guillermo, este es el templo más bonito de Angkor y, aunque yo sigo prefiriendo Bayon, dejaré que siga siendo mi amigo.

2009_0301_124126AA2009_0301_130714AA2009_0301_133158AA2009_0301_133604AA

2009_0301_165156AA Después de comer nos tumbamos a la sombra de unos árboles al lado del lago donde vimos amanecer ayer y no tardé ni un minuto en quedarme completamente dormido. Tan profunda fue la siesta que tardé dos templos más en recuperar la consciencia. Curiosamente eran los dos que nos quedaban, y para cuando salimos del último, el sol ya caía en picado así que fuimos deprisa y corriendo hacia Angkor Wat, a ver el maravilloso espectáculo del atardecer allí. Bueno, lo de maravilloso es porque lo dicen las guías, ya que cuando está nublado la cosa no es para tanto :-( Lo que si es para tanto es la iluminación que tiene el templo y que pillamos de casualidad cuando ya pedaleábamos de vuelta. Obviamente paramos para inmortalizar el momento y echar un cigarrito de despedida a Angkor.

2009_0301_180405AA2009_0301_183426AA

Y mañana, si los hados no lo impiden, regreso a Bangkok.

(*): cuando digo “más o menos interesantes” quiero que quede claro que estos templos son auténticas joyas. Pero ya se sabe que cuando estás en la élite si no eres el primero no vales nada.

Nota: increíble la niña-vendedora que se nos acercó hablando en español (no estábamos hablando entre nosotros en ese momento). Se pasó un buen rato a nuestro lado -como suelen hacer siempre- y resulta que había aprendido nuestro idioma hablando con turistas. Obviamente no hablaba demasiado bien, pero Guille y yo estábamos boquiabiertos.