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Roma, Sábado 13 de Septiembre

viernes, 19 de septiembre de 2008

Piazza Navona Los más aventureros del grupo madrugaron para ir al Vaticano, pero entre que ya estaba bastante cansado y que ya había estado allí decidí dormir un poco más y encontrarme con ellos más tarde. Así que después de descansar, desayunar tranquilamente y ducharme me puse en marcha hacia la Piazza Navona, donde habíamos quedado. Cuando llegué un guitarrista callejero tocaba el "Sweet Child of Mine" de Guns&Roses con una destreza singular. El tío estaba haciendo ritmo, solos y voz con la guitarra, realmente impresionante. Así que me quedé a su lado hasta que terminó el temazo (si no lo conocéis pinchad en el link sobre el nombre de la canción, merece la pena) y me fui a dar una vuelta por la plaza. Como es habitual había llegado con tiempo de sobra al encuentro, así que me dediqué a pasear hasta que llegaron los demás.

recorrido del día, unos 8 Km. 

¡¡¡comidaaaaa!!! Cuando al fin nos juntamos todos fuimos a ver el Panteón y a almorzar. El cansancio, el hambre y la falta de decisión ayudaros a generar algunas escenas desagradables mientras pensábamos donde ir a comer. Algo perfectamente comprensible y que se olvida completamente cuando los estómagos se llenan de nuevo. Así que después de comer (pizzas y pasta, por supuesto) y de despedir a Lourdes -que tenía que irse ya a coger el avión- seguimos camino tan amigos como siempre. El siguiente destino fue la Piazza del Campidoglio. Yo había estado allí el Martes y decidí llevar a la panda porque creo que es un sitio interesante y porque en la bajada por detrás se disfruta de unas vistas muy buenas sobre el Foro Romano (como creo que ya conté en su momento).

metiendo barriga Natalia, Dani, Mario

Kathrin, Natalia y la pasta café a granelYa de vuelta al B&B entramos en un supermercado a comprar pasta, lemoncello, café y demás cosas típicas para traer de vuelta a casa. Ya de paso compramos unas  botellas de lemoncello y patatuelas para la noche. Tras descansar un rato salimos a cenar y nada más terminar nos encerramos en la habitación a disfrutar de una tranquila velada en la que poco a poco fuimos cayendo todos rendidos.

ordenando papelajos nunca te duermas el primero

El domingo me levanté a las seis de la mañana para ir al Fiumicino con tiempo de coger mi avión, que salía a las 9:40. Así que tuve que despertar a todo el mundo para despedirme, traté de no molestar demasiado y salí de allí con la sensación de estar cerrando una semana perfecta. El viaje transcurrió sin novedad, lo cual es casi un milagro, porque volé con Alitalia y toda la plantilla había estado en huelga el Viernes y el Sábado y a partir del Lunes comenzó a plantearse la disolución de la compañía.

andén en Termini  mi avióncosta Oeste de Italia

Y con esto termina la crónica de este viaje. Próximo capítulo, Festibike en Las Rozas (Madrid).

PD: ya está la galería actualizada con todas las fotos de la semana. Creo que una selección de 74 fotos sobre un total de más de 900 no está mal, ¿No?

Roma, Viernes 12 de Septiembre

jueves, 18 de septiembre de 2008

hotel Helio Cabala, Marino El Viernes tocó despedirse del chupi-hotel y mudar el campamento a un B&B de Roma. Allí teníamos reservada una habitación con cinco camas y otra doble en las que tuvimos que repartirnos los componentes de la expedición (nota: en la foto hay gente que no forma parte de nuestro grupo, no vayáis a pensar que nos metimos catorce en las dos habitaciones. Ya que estoy en ello, os presento. De izquierda a derecha: Mario, Guillermo, Jordi, Lourdes, Amalia, Guillermo - contrayente, Marta - contrayente, Natalia, Kathrin, Linda, Marc, Fulanita y Fulanito. En azul los erasmus). Aproveché el desayuno buffet todo lo que mi estómago dio de sí y, tras hacer la maleta, nos pusimos en marcha hacia Roma. Un micro-bus del hotel nos bajó hasta la estación de Ciampino donde cogimos el tren hasta Termini. Y de allí, andando, hasta el alojamiento, donde dejamos las maletas y rápidamente nos pusimos en marcha. Cuando llegamos a Roma caía una fina lluvia, afortunadamente no duró mucho y enseguida salió el Sol para brindarnos otro gran día de luz y calor.

recorrido del día Como podéis ver en el mapa el paseo fue bastante largo. De la estación al hostal y desde allí, en el sentido de las agujas del reloj, 1- Basílica de Santa Maria Maggiore, 2-Domus Aurea, 3- Coliseo, 4- Columna de Trajano (y la cosa esa fea de Vittorio Emanuele II), 5- Fontana di Trevi, 6- Piazza di Spagna y, último iconito, 8- Fontana del Tritone. Total, más de siete kilómetros.

Coliseo con Lourdes en la Fontana di Trevipizza

el ritmo de la Piazza di spagnaEn la Piazza di Spagna nos pasamos casi toda la tarde descansando y escuchando a un tipo muy peculiar que tocaba la guitarra a nuestro lado.

Por la noche salimos un ratillo a tomar unas cervezas en plan tranquilo y eso es todo.

No estoy muy inspirado hoy para contar cosas, así que pido disculpas por esta lamentable entrada y espero que al menos las fotos sean de vuestro agrado. Si en otro momento se me ocurre algo interesante que contar sobre este día prometo publicarlo.

11 de Septiembre, la boda de Marta

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Linda y yo, al fondo la residencia de verano del Papa Antes que nada quiero avisar de que las fotos de este día no están aún en la galería porque me faltan las de los demás partícipes. Por lo pronto os tendréis que conformar con las que ilustran esta entrada. En cuanto actualice la galería os aviso.

Pues bien, a lo que iba. El día amaneció despejado y caluroso, como diciendo "hoy vais a sudar la camisa, chavales". Y efectivamente, así fue. Para empezar el autobús que nos llevaba del hotel al pueblo de Castelgandolfo nos dejó en la estación del pueblo, que está en la parte de abajo. Así que tuvimos que subir andando una cuesta muy empinada con suelo de adoquines y ni un rastro de sombra. Es uno de esos momentos en los que te alegras de no tener que llevar tacones. Al menos las vistas sobre el lago Albano durante toda la subida son bonitas (Plano del recorrido aquí).Lago Albano

Arriba del todo se encuentra la plaza del pueblo, donde está la Iglesia en la qumenue se celebró el enlace y la entrada a la residencia de verano del Papa, con guardia suiza y todo. Como es lógico la ceremonia fue en italiano, pero prestando atención se entendía bastante bien todo. Más  complicada fue la lectura que la madre de Marta hizo en catalán. Curiosa ceremonia, vive Dios. Al terminar, lo típico, salimos a la puerta a asarnos de calor y mantener un puñado de arroz cociéndose en la mano durante media hora a la espera de que aparezca la pareja para tratar de sacarles un ojo. Nada que no hayamos visto todos. Tras volver a bajar la cuesta el autobús nos llevó de vuelta al hotel, donde se celebraba el banquete. Para empezar un aperitivo buffet en la terraza con mogollón de cosas. Embutidos, quesos variados (magníficos, por cierto), ensalada de pulpo, una especie de tortilla de patatas empanada muy rica, salmón al horno, croquetas y frituras variadas... Y luego a la mesa. Estuvimos juntos los erasmus con dos amigas de Marta del curro. El menú consistía en cuatro platos, arroz, pasta, pescado y carne. Como para quedarse con hambre, vamos.

¡¡confetti!!el aperitivo 

la tarta  terrazadespues del baño

Luego más tipicadas, baile y los italianos que habían ido a Barcelona a la despedida tratando de emborrachar a los catalanes como venganza. Todo entre la pista de baile y la terraza. Al caer la noche nos bajamos todos a la piscina, desde donde Marta y Guillermo se encargaron de pedir unas pizzas para cenar (20 pizzas que volaron en minutos). Y después poco más, seguimos al lado de la piscina un rato y nos acostamos sobre la una. En definitiva, un gran día.

Roma, Miercoles 10 de Septiembre

martes, 16 de septiembre de 2008

ara pacis Despues de un par de tostadas de nutella y un zumo me puse en marcha sobre las nueve y media. Como suele ser habitual me permitieron dejar la maleta en el hostal para pasarme a recogerlas por la tarde. He pasado otra vez por las Quatro fontane, el Tritón y he llegado a la Piazza de Spagna por arriba, luego me he dirigido hacia el Ara Pacis. Por el camino he entrado en la tienda de Ferrari, donde venden todo tipo de merchandising, desde un osito de peluche diminuto (12€) hasta una réplica de un F1 en plata de unos 10 centímetros (1100€). El Ara Pacis se encuentra dentro del primer edificio público que se ha construido en roma desde la Segunda Guerra Mundial. Afortunadamente se ve estupendamente desde fuera, así que no he pagado la entrada y tan solo le he dado la vuelta al edificio.

piazza del popolo Paseando por la ribera del Tiber he llegado hasta la Piazza del Popolo, donde se haya un obelisco egipcio que parece ser estaba en el Circo Máximo en tiempos de Augusto. Lo peor de esta plaza es que se encuantra un poco apartada de los circuitos turísticos más típicos, así que se tarda un rato en llegar. Aunque eso le da la ventaja de que está menos masificada que otros lugares de interés de esta ciudad.

 

parque Despues de descansar un rato en un banco de la plaza emprendí la subida a los jardines de Villa Borguese, que se hayan en una colina justo al lado de esta plaza. La combinación de cuestas y escaleras es bastante dura, pero se hace más llevadera por la casi constante sombra que dan la multitud de árboles y por las vistas que se disfrutan, desde arriba se ve desde el monumento a Vittorio Manuele II hasta la cúpula de la Basílica de San Pedro. En el parque hay un lago con barquitas, un  tiovivo, se alquilan bicicletas... un lugar tranquilo donde pasar unas horas paseando y relajándome. Compré una pizza en un puesto ambulante (sí, son tan caros como dice la leyenda) y me eché una siesta a la sombra de unos pinos. La verdad es que el día se me hizo un poco largo. Además estaba cansado y hacía calor. Así que seguí andando (poco) y sentandome en casi cada banco del camino buscando sombras y tomando notas en mi cuaderno. Al final decidí no dar más vueltas, me volví al hostal a por la maleta y fuí presto al aeropuerto de Ciampino. Llegué allí sobre las seis, así que tuve que esperar otra hora y media a que llegara el avión de Mario y Guillermo.

erasmus Marta se había encargado de mandar a un taxista a recogernos al aeropuerto, así que llegamos al Hotel Helio Cabala sin mayores problemas. Allí pernoctariamos por dos noches y se celebraría el banquete nupcial al día siguiente. Nos encontramos con Lourdes y Jordi (su novio) y con Marta y Guillermo (los que se casaban) y nos bajamos al pueblo de Marino a cenar con más invitados de la boda que ya estaban allí también. Al rato de volver al hotel llegó Kathrin y poco despues la sorpresa de la noche, ¡LINDA!, solo Natalia y Mario sabían que venía y tendriais que haber visto la cara de los demás cuando la vimos salir del taxi. La última en llegar fué Natalia. Una vez todos situados y saludados nos tomamos unas copas en la terraza y nos acostamos tempranito, que la boda era al día siguiente por la mañana y había que madrugar.

Roma en solitario

lunes, 15 de septiembre de 2008
No sé si lo he dicho ya, pero la finalidad de este viaje era estar presente en la boda de mi amiga Marta Teixido. Dicha celebración no acontecería hasta el Jueves, y el resto de amigos no llegarían hasta el Miércoles (ya hablaré de todo eso con más detalle cuando llegue el momento). Pero yo decidí llegar el Lunes para tener unos días de turismo tranquilo y poder recorrer la ciudad a mi antojo.
montaje de la fontana di Trevi Para empezar, el lunes por la tarde, después de desembarcar en el hostal me di una vuelta de reconocimiento hasta el Coliseo para ir haciendo hambre para la cena. Ya de noche fui a ver la Fontana di Trevi con la absurda esperanza de que no estuviera llena de turistas... pero había casi más gente que durante el día. Eran las diez y media y debe ser que todo el mundo se va a echar una monedita allí después de cenar. Si vuelvo a Roma algún día prometo ir a verla a las 3 de la mañana, a ver si así se puede disfrutar con cierta tranquilidad de este fantástico rincón. La fuente del Tritón estaba más tranquila, pero la iluminación es tan débil que apenas se ve nada, una pena. Interesante también el cruce de la Via delle Quattro Fontane con la Via del quirinale, donde hay cuatro fuentes insertadas en las esquinas de los cuatro edificios que conforman el cruce.  Y con eso acabó el Lunes.
óculo del panteón El Martes me levanté temprano para ver el Panteón lo más vacío posible. Llegué allí a las nueve y cuarto y ya había gente, pero no demasiada, así que pude disfrutarlo con cierta tranquilidad. Al salir de tan sobrecogedor edificio me perdí un rato por el barrio judío. Y pasando el Portico d'Ottavia llegué a la orilla del Tiber a la altura del la isla Tiberina. Saqué unas fotos al puente Fabricio, que apenas lleva 2070 años ahí puesto, y seguí camino hacia la plaza del Campidoglio. Todos conocemos esta plaza por el reverso de la moneda italiana de 50 céntimos, que representa el diseño del suelo y la estatua de Marco Aurelio que se encuentra en su centro y que es la única estatua de bronce que se preserva desde los tiempos romanos (aunque es una réplica, la original está en un museo que hay en la misma plaza, donde está más resguardada de la polución y los reveses meteorológicos).
foro Bajando de la plaza por  el lado este se llega directamente al afamado Foro Romano. Decidí que merecía la pena pagar los 11 euros de la entrada conjunta (Foro, Palatino y Coliseo) y comencé a recorrer toda la extensión de estas ruinas. La verdad es que la parte del Foro es un poco decepcionante, apenas si quedan unas columnas en pie y el resto no son más que piedras, o trozos de piedras, tirados en el suelo. Además desde fuera (desde la bajada de la plaza del Campidoglio) se aprecia todo bastante mejor que desde a nivel de suelo. El palatino tiene más cosas de interés, como un pequeño museo con piezas encontradas por la zona, frescos en la casa de Augusto, el "estadio" y unas vistas muy buenas sobre el famoso Circo Máximo, del que apenas queda nada en pie. A todo esto ya era medio día y el astro sol no daba tregua, menos mal que allí hay fuentes en cada esquina y uno puede remojarse un poco de vez en cuando. Ya pasada la una entré en el Coliseo, lo típico, vamos.
mi olivo A eso de las dos y media me comí un trozo de calzone de espinacas en un barecillo un poco alejado de la zona turística (una forma tan buena como cualquier otra de ahorrarse unos eurillos). Tras la comida me acerqué al parque donde se halla la Domus Aurea, el palacio de Nerón, buscando un lugar donde descansar un rato. Y bajo un olivo me eché una pequeña siesta... apenas una hora.  Luego me tomé un capuccino en un café de la Via Merulana donde un viejecillo se paro a hablar conmigo a colación de mi libretilla de notas y me estuvo dando la chapa con lo malo que es todo el mundo, especialmente Berlusconi :-) 
Después de un rato de descanso, ducha y cena en el hostal me fui un bar donde habían quedado los couchsurfers de Romcolumna de Marco Aurelioa, pero llegué una hora tarde  y no vi ninguna cara que me sonara (había visto fotos de algunos de ellos en la web) así que di por terminado el día y me fui al hostal a dormir. Para volver cogí un autobús en el que el conductor me informo de que el billete hay que comprarlo en un estanco o quiosco antes de subirse, cómo no lo había hecho y el tío ya estaba en marcha cuando logré enterarme del sistema hice el viaje de gorra.
Mañana más.

Roma, día uno. Freestyle Hostel.

la cama sobre el armario A ver si soy capaz de hacer entradas para, al menos, resumir este viaje. Vamos a empezar por el principio, llegué al hostal Freestyle a eso de las cinco y cuarto. Es este un lugar bastante peculiar y que creo que merece la pena describir; la entrada, que  hace las veces de comedor/sala de  internet, es una sala pequeña con taburetes alineados en la pared y dos ordenadores para hacer uso de la conexión (gratuita) a internet (foto aquí). Las paredes están decoradas con grafitis que apenas se ven, pues están cubiertas de banderas, sombreros, dibujos, fotos... Hay cuatro habitaciones llenas de literas, las paredes, como era de esperar, están "grafiteadas". La mía era de 11 personas: 5 literas y un colchón puesto sobre un armario, son cosas que hay que ver para creer, así que adjunto fotos. Sin duda lo más negativo de este lugar es que solo hay dos mi camabaños, pequeños y viejos,  para todos los inquilinos (unos 30), pero ese problema se resuelve fácilmente tratando de usarlo en horas poco habituales. Al menos estaban bastante limpios y había agua caliente, así que le doy un aprobado :-). Lo mejor del hostal es que en el precio (posiblemente lo más barato de Roma) se incluye el desayuno, que consiste en zumo de naranja, café soluble, infusiones, tostadas, nutella, mermelada y mantequilla (Todo en una "mesa" para que cada uno coja lo que quiera y en la cantidad que quiera) y también la cena, que consta de ensalada, pasta y un vaso de vino. Un sitio de lo más peculiar, porque además los indios (o bangladesheños) que lo llevan son a cual más raro, eso si, amabilísimos.
La verdad es que es un sitio en el que no me gustaría tener que pasar mucho tiempo, pero para dos noches es una experiencia memorable.

Reventado

miércoles, 10 de septiembre de 2008
Hoy estoy destrozado, la verdad es que la paliza de ayer fue bastante considerable. Asi que no sé cuanto daré de mi mismo. Creo que ahora me iré hacia la plaza del populo y el ara pacis y ya me quedaré por alli a ver pasar la vida. A las 19:30 llegan Mario y guillermo al aeropuerto de Ciampino y tengo que estar alli para recibirlos e ir directamente a Castelgandolfo donde una vida de lujo y derroche me espera durante los proximos dos dias. Asi compenso las dos noches en habitaciòn de 11 camas y los dos banhos para 30 personas.
Amen.

Roma, ciudad imperial


La verdad es que despues de mandar varios correos me he quedado sin ganas de escribir mucho, asi que voy a inagurar este blog diciendo que estoy en Roma, que hace mucho calor y que espero ser capàz de actualizar este nuevo blog con frecuencia (y sobre todo tener motivos para actualizarlo).
Un abrazo a todos.