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Guča - Belgrado

lunes, 15 de agosto de 2011

Con deciros que hoy solo he sacado 23 fotos creo que dejo bastante claro el estado aletargado en el que he pasado el día. Tened en cuenta que la media de todo el viaje ha sido de 97,3 fotos diarias (2335 fotos en 24 días). Pero ya habrá tiempo de hablar de estadísticas cuando termine esto. Vamos a centrarnos en el día a día.

Con Jonas y mi sombrero nuevo en el camping, Guča Una vez más el sol nos ha levantado a todos muy temprano. Cuando he salido de la tienda el camping ya estaba semivacío, mucha gente ha salido de madrugada. He ayudado a Jonas a desmontar la tienda y me he duchado. En el camping hay un alemán de unos cuarenta y muchos años que ha venido con su hijo, se han pasado todo el tiempo borrachísimos, a su bola. El caso es que el tipo me ha regalado su sombrero, que me queda pequeño. Ha insistido tanto que no he tenido más remedio que aceptarlo. Sobre las 10 he salido hacia la estación de autobuses con Niilo y Penni, los dos fineses. Hemos encontrado plaza en un mini bus que salía a las 10:30 directamente para Belgrado. El precio, 15€, es algo exagerado, pero tiene la ventaja de que va directo hasta mi destino final, sin tener que cambiar en Čačak esperando vete tú a saber cuanto tiempo allí. Los fineses estaban esperando a Matt, un inglés del camping, que a la hora de salir el bus no había llegado. Así que se han quedado a esperarle y yo me he despedido de ellos con la promesa de quedar mañana en Belgrado y he cogido el bus.

duchas en Gučacamino a Belgrado

Café en Belgrado El viaje ha transcurrido sin incidencias, he estado charlando con un grupo de andaluces y a las 14:30 estábamos en Belgrado. He vuelto al hostal Pop Art, en el que me hospedé el Jueves pasado. Esta vez, como ya soy un cliente habitual, me han hecho precio VIP, 12€. Me he duchado otra vez y he salido a comer. En recepción he preguntado por algún sitio cercano. Casualmente el chaval salía justo en ese momento a un hotel cercano a comprar comida para llevar para él y su tía, así que le he acompañado. Me he comido una pizza tremenda que me ha dejado listo de papeles para el resto del día. De hecho he comenzado a caminar en dirección al parlamento al salir del restaurante (es lo más cercano que hay) y a mitad de camino me he dado la vuelta y me he encerrado en el hotel. Mejor descansar bien y aprovechar mañana el día en condiciones.

Serbia a vista de correcaminos

martes, 9 de agosto de 2011

señoras en el mercado de Szeged (Hungría) Día de paliza turística de nivel superior. Por la mañana he vuelto a empaquetar todos los bártulos, desperdigados por la habitación y a las 10:10 estaba en el autobús (3€) a Subotica (Serbia) habiendo tenido tiempo para dar una vuelta por el mercado local, que está al lado de la estación. La distancia entre Szeged y Subotica es solo de 45 Km., pero hay una frontera que cruzar. Y mientras Serbia no entre en la EU esta será una frontera de las de verdad, con sello para estrenar mi nuevo pasaporte y todo. En el bus he estado charlando con una pareja de polacos que también van a ir al festival de Guča y hemos intercambiado teléfonos para quedar allí.

Subotica (Serbia) Cerca de las 12 estaba en Subotica. Las amenazantes nubes que cubrían el cielo habían desaparecido y el sol reinaba en solitario. He hecho el tour completo de pueblo en menos de dos horas, con tiempo para tomarme una limonada (0,70€) en una terracita muy agradable en la calle Dure Dacovica con al sensación de estar en París (ciudad que no he visitado nunca, pero sale en muchas pelis). Música relajante, gente tomando sus cafés en las varias terrazas y hablando bajito, árboles dando sombra… En fin, antes de eso he visto varios edificios Art Decó, que es como el Modernismo pero con colores más horteras. Una sinagoga ruinosa, calles peatonales y plazas y fuentes que invitan al sosiego. Y también, claro, he paseado por el mercado local. Por cierto, ojo a la foto de como venden el papel higiénico aquí (la tasa de cambio es 100 a 1, o sea, 9 dinares son 9 céntimos de euro). En general Subotica me ha parecido un sitio estupendo. He vuelto a la estación de autobuses con tiempo para comerme un bocata que he comprado esta mañana en Szeged y coger el bus de las 14:00 a Novi Sad.SuboticaSuboticaSubotica Subotica

Novi Sad A las 15:30 estaba en Novi Sad con la duda de si hacer el esfuerzo de patear hasta en centro y ver la ciudad o pasar de todo y coger el siguiente bus a Belgrado. La amplia avenida que lleva al centro de Novi Sad no invita mucho al visitante, los edificios que la rodean parecen haber ganado premios de arquitectura deprimente. Como si los hubiera diseñado Le Corbusier en un día de lluvia en invierno. Pero creía recordar que me habían dicho que este sitio merecía la pena. Así que he dejado la mochila gorda en una consigna y me he puesto a andar por la mencionada avenida mirando al suelo para no llorar. Afortunadamente el centro es otra cosa. He cogido un mapa en la oficina de turismo y he dado una breve vuelta llegando hasta el Danubio para ver el castillo que hay al otro lado (sin cruzar) y presentar mis respetos al río. También, obviamente, me he pasado por el mercado local, con tiempo para comprar unos plátanos a 0,70€ el kg. y todo. Novi Sad no me ha gustado tanto como Subotica, pero tengo que decir que la distancia a la estación es mayor, por lo que apenas he tenido tiempo de echar un vistazo, y que a estas horas hacía más calor y yo estaba más cansado. A las 17:50 estaba en otro autobús.

Novi SadNovi Sadla calle no se qué de Novi Sadentre Novi Sad y Belgrado

hostal Pop Art, Belgrado A las 19:15 he llegado a Belgrado. He encontrado sitio en el hostal Pop Art, justo enfrente de la estación. La decoración del lugar, así como la contraseña del wifi (andywarhol) hacen honor al nombre. Es un hostal que solo lleva unos meses funcionando y es de los mejores en los que he estado nunca; limpio, moderno. Muy chiquitín, eso sí. La cama en la habitación de 8 cuesta 15€, pero te dan un té o café de bienvenida con unos crepes locales y, más importante, toallas. Me he dado una más que necesaria ducha y me he puesto a caminar hacia el centro con una pareja de polacos que disfrutan de su última noche de vacaciones. Ellos se han ido a cenar en un restaurante del Barrio Bohemio y yo me he acercado hasta la fortaleza. No he llegado hasta arriba del todo, pero he disfrutado de unas vistas nocturnas bastante interesantes sobre la ciudad y de una exposición fotográfica sobre la nueva Rusia que hay en el parque que rodea a la fortaleza.residencia de la princesa Ljubica, BelgradoBelgrado

Quería haber cenado algo, pero los pocos sitios que me he encontrado a la vuelta estaban cerrando y me he conformado con un par de plátanos (de los de Novi Sad) en el hostal. Solo he recorrido 230 Km. hoy, pero me he acostado con la sensación de haber visto media Serbia en diez horas.

Nota espoiler: no he llamado a los polacos del bus durante mi estancia en Guča, de hecho no me he acordado de ellos hasta que me he puesto a transcribir esta entrada. Si estais leyendo, perdonadme.