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Bauska - Riga - Šiauliai

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿qué diablos hago yo paseando hoy por las calles de Riga? ¿Es un deja vu? ¿Una confusión de fechas? ¿un sueño? Ninguna de las anteriores, es el resultado de llegar a la estación de autobuses de Riga a las 11:05, procedente de Bauska (al Sur), para coger el autobús de las 11:30 a Šiauliai (Lituania, también hacia el Sur) y que no queden billetes. Eso, y que el siguiente bus no salga hasta las 15:00.

Pues eso, que lo he hecho casi todo bien. Me he levantado con tiempo para tomar un desayuno relajado y despedirme de Diana, mi anfitriona. He cogido el autobús en Bauska para Riga de las 9:40 (3 €). He llegado a Riga a las 11:05, con tiempo hasta para cambiar divisa. Pero me ha fallado calcular la relación entre la gente que cabe en un autobús y la gente que quiere cogerlo y cuando he querido comprar el billete para el bus de las 11:30 hacia Šiauliai no quedaba ni uno. Así que he comprado billete para el bus de las 15:00 (8, 70 €), he dejado la mochila gorda en consigna y me he puesto a andar.

RigaRiga

Riga Y he pasado unas horas extra en Riga, a lo bonus track. Bajo un cielo encapotado, pero que no soltaba una lágrima, me he dirigido hacia una zona que no conocía previamente. En el exterior del canal que marca el centro histórico, al Sureste de la zona que me recomendaron el otro día como “zona art decó” y que ya visité en su momento. ¿Y qué hay en esta nueva zona? Pues más art decó, mucho más. Leí en alguna parte antes de emprender el viaje que en Riga hay más de 700 edificios de este estilo. No sé si es cierto, pero si que hay montones. Por donde caminaba hoy no había turistas, al menos en algunas zonas, pero si varios edificios de estos en cada manzana. Algunos bastante dejados, es cierto, pero siempre peculiares. Y así he pasado la mañana.

 RigaRiga

Šiauliai La tarde la he pasado en el autobús, casi 3 horas para recorrer los 130 Km. que separan Riga de Šiauliai. He llegado a la oficina de turismo para que me ayuden con el alojamiento cuando estaban cerrando, pero la chica ha sido muy amable y me ha dado las señas de una residencia universitaria en la que la noche en una habitación para mi solo me ha costado 7,25 € (con baño compartido). En realidad creo que es una residencia para mi solo, no he visto a nadie más por aquí. He dejado los trastos y he dado un breve paseo por la calle principal del pueblo, que no tiene nada reseñable, he cenado y me he ido a dormir temprano, que mañana quiero madrugar para visitar el “monumento” más importante de Lituania.

Otro día medio tonto, en Bauska

martes, 21 de agosto de 2012

Ayer me enteré de que para seguir camino hacia Šiauliai (en Lituania) no tenía más remedio que volver a Riga y allí coger otro autobús. Según las guías de viajes los autobuses para Lituania tienen parada aquí, pero eso es cosa del pasado. Como ayer ya tuve una buena ración de autobuses he decidido quedarme aquí otro día y hacer ese viaje mañana.

BauskaBauskacastillo de Bauskacastillo de Bauska

castillo de Bauska Ayer me acosté tempranito, como ya dije, así que hoy, sin correr mucho, estaba en la calle antes de las nueve, camino al castillo de Bauska, que está en el mismo pueblo. El castillo lo construyó la orden livona, una rama de la orden teutónica, en el siglo XV. En el siglo siguiente fue adaptado como vivienda para un duque y en el siguiente fue destrozado durante la guerra polaco-sueca. Permaneció deshabitado hasta que se creó un museo en su interior, en 1990. Ahora mismo gran parte del edificio se está reconstruyendo. En los alrededores del castillo hay un parque natural que termina en un “pico” donde se juntan los ríos Musa y Memele creando el comienzo del río Lielupe (el que crucé ayer con la bici un poco más abajo).

confluencia de los ríos Musa y Memele, Bauska

Cuando he regresado al hotel la puerta estaba cerrada y he tenido que esperar un buen rato, como media hora, hasta que ha salido el recepcionista medio dormido a abrirme balbuceando excusas sobre su compañera. Para entonces eran casi las doce. He subido a mi habitación y he visto que una couchsurfer de aquí, a la que escribí ayer pidiendo que me acogiera, ha respondido positivamente. Aunque no volvería a Bauska hasta las 6 o 7, porque está pasando unos días en Riga con una amiga. El incidente de la puerta me ha dado la fuerza moral para tomarme la cosa con calma, ducharme, mandar unos emails y hacer checkout del hotel a la una y media con todo el descaro. El recepcionista no ha puesto ningún pero.

BauskaBauska

El resto del día lo he pasado moviéndome poco y escribiendo mucho. He descubierto que en la estación de autobuses hay WIFI, pero no enchufes, y un bar cercano tiene enchufes, pero no WIFI. Así, jugando al recargo-interneteo, he pasado el día hasta que ha llegado Diana, que es la couchsurfer de la que he hablado antes. Y nos hemos ido a su casa. Hemos cenado, hemos charlado y hemos comprobado que mañana tengo que coger el autobús de las 9:40 para coger una conexión a una hora decente con Šiauliai. Así que toca madrugar otra vez.

castillo de Bauska

Cēsis - Bauska

lunes, 20 de agosto de 2012

Hoy ha sido un día lleno de anécdotas, de todos los colores.

adiós, Cesis Como ha amanecido lloviendo, otra vez, he decidido no esperar más y dejar los paisajes maravillosos y las recreaciones de antiguas aldeas letonas para otra ocasión. He empaquetado las cosas y me he puesto en camino hacia Bauska, al Sur del país. He tenido que hacer escala de autobuses en Riga. Nada, veinte minutillos, lo justo para cambiar unos euros a lats y comprarme un sándwich para el camino. El bus Riga - Bauska de las 12:20 (3 €) iba lleno hasta los topes y he tenido que ir de pie en el pasillo. Al poco de salir de Riga un hombre se ha puesto enfermísimo, no podía respirar, y hemos parado en la carretera a esperar a que llegara una ambulancia (cuando ha llegado el hombre ya tenía mejor cara). Luego nos ha pillado un atasco bastante grande provocado por las obras que hay en la carretera. Al final hemos tardado casi dos horas en recorrer los 65 Km. que separan las dos poblaciones.

Bauskaalrededores de Bauska 

En Bauska me he dirigido a la oficina de turismo a ver si me podían ayudar con el alojamiento y me han mandado a un cercano hotel en el que parece que hay habitaciones libres. Cuando he llegado la puerta estaba cerrada y tenía un papel con un número de teléfono al que he llamado. Me ha respondido un chaval que, después de escuchar mis explicaciones, me ha dicho “un minuto” y ha colgado. A los 20 minutos he vuelto a llamar y una chica me ha explicado que tendría que esperar una hora para que llegara alguien. Inaudito. Afortunadamente hay otro hotel en el pueblo, y en este si había alguien. Así que allí me he quedado. El hotel Bauska (28,50 € la habitación individual) esta totalmente renovado, con un hall enorme con sofás de cuero y una barra con taburetes de diseño. Mi habitación es amplia y luminosa. Todo perfecto, salvo el agua caliente que es, a lo sumo, templada.

alrededores de Bauskapalacio de Mežotne

rio Lielupe He alquilado una bicicleta con la intención de visitar dos palacios que hay en las cercanías, a unos 11 kilómetros de Bauska y relativamente cerca uno del otro. La carretera para ir al primero era llana, con cultivos de trigo a los lados y un viento de frente-derecha que hacía bastante penoso el pedaleo. El primer palacio, el de Mežotne, es un edificio neoclásico rodeado de jardines ingleses muy bonitos, el rio Lielupe pasa al lado, en la orilla unos niños chapoteaban y los pájaros trinaban su dulce trinar desde los arboles que sombreaban tan bucólica escena. Según el mapa tenía que cruzar el rio y coger una carretera en dirección más o menos contraria a la que me ha traído hasta aquí. Y eso he hecho. Solo que en algún lugar he debido coger el cruce equivocado porque cuando he querido darme cuenta estaba pasando al lado de un cartel en el que ponía “Bauska 5,5 Km.” Así que me estaba alejando del palacio segundo. Entre el viento y mi estado de forma más bien tirando a bajo, decidí seguir hacia Bauska y dejar el palacio para otra ocasión. Es una pena porque, por las fotos, el palacio de Rundale parece bastante impresionante. Lo hizo el mismo arquitecto que construyó el palacio de Invierno de San Petersburgo, y se parece bastante a este, en forma y tamaño. Ahí es nada. Lo que no entiendo es porqué a alguien le dio por construir estos palacios aquí, en medio de ninguna parte. Misterios de la vida.

rio Lielupe

Y eso ha sido todo, al devolver la bici apenas me quedaban fuerzas para pararme a comer algo en un restaurante camino del hotel , sacar la estupenda foto de abajo desde la ventana de la habitación y echarme a dormir a pierna suelta.

alrededores de BauskaBauska

Día tonto en Cēsis

domingo, 19 de agosto de 2012

Hoy era el día en que iba a alquilar una bicicleta para recorrer montones de lugares fantásticos y memorables, recreaciones de antiguas aldeas letonas, rutas por paisajes que te hacen llorar de la emoción… pero hacer planes es siempre una mala idea. Ha amanecido un día negro y lluvioso que me ha arruinado completamente los planes. así que me he encerrado a descansar, organizar fotos y leer sobre los sitios que supuestamente iba a visitar. He decidido quedarme aquí un día más para hacer mañana todos esos planes maravillosos.la bicicleta que nunca alquilé, Cēsismonumento a la libertad, Cēsis 

A media tarde la situación meteorológica ha mejorado un poco, pero yo ya me había puesto en modo batamanta y he seguido leyendo, escribiendo y durmiendo. Un día a lo domingo de lluvia, ni más ni menos.

Cēsis y el parque nacional de Gauja

sábado, 18 de agosto de 2012

Cēsis enmarcado Hoy me he levantado tempranito, me he dado una ducha con chanclas en la cutre-ducha de mi cutre-hostal y he cogido el bus de las 10:10 hacia Cēsis (4,15 €). A eso de las 12 estaba en la oficina de turismo preguntando todo sobre el parque, qué hacer, qué visitar y, sobre todo, donde alojarme. Me han encontrado una habitación en un hotel céntrico, Katrina, por unos 25 €. Un poco fuera de mi presupuesto habitual, pero no hay mucho donde elegir. La habitación no estaría lista hasta las cuatro. Así que he dejado allí la mochila y he aprovechado para visitar el pueblo.

castillo de Cēsis Cēsis esta en pleno centro del parque nacional de Gauja. A un par de kilómetros del río que da nombre al parque. Su mayor atractivo es el castillo, originalmente construido por la orden de los Livonios en el siglo XIII como fortaleza desde la que “cristianizar” Letonia, reconstruido en el siglo XVI y más recientemente ya para uso turístico. También es interesante la iglesia, del siglo XIII y con torre del XIX donde lo más interesante era una exposición de pinturas de esas de puntos gordos que tanto me gustan, de una tal Evija Kulmane. Al menos era lo más interesante hasta el momento en el que un chaval aparece desde la sacristía con un chelo, se sienta en una silla delante del altar, cara al inexistente público, y se pone a tocar la Suite para Chelo nº 1 en Sol de el gran Juan Sebastián Bach, pieza que todos conocemos porque suena en la película Master and Commander. No he tenido más remedio que sentarme a escucharle, bastante embelesado.

CēsisCēsis

También he paseado por un par de parques que hay alrededor del castillo, con lagos con patos y cisnes blancos y negros, fuentes, estatuas bastante interesantes y bancos en los que sentarse a leer tranquilamente y dejar pasar el tiempo. Un pueblo muy bonito, la verdad.

CēsisCēsis

Cēsis A las cuatro he regresado al hotel a tomar posesión de mi habitación, me he organizado un poco y me he puesto en marcha hacia una ruta por la orilla del río, que está a unos tres kilómetros del pueblo. La ruta Cirulisu tiene su parte más interesante en un pequeño acantilado con un lago/laguna/ciénaga a sus pies, por aquí fluía el río Gauja hace millones de años, hasta que encontró su camino actual, a unos 300 metros de distancia (cálculo a ojo). El agua se mantiene limpia y renovada por el flujo constante de multitud de fuentes que surgen del acantilado. Supuestamente hay castores por aquí, pero yo solo he visto sus presas, algunas ranas muy pequeñitas y miles de mosquitos que me han acribillado, sobre todo cuando me paraba a sacar una foto o leer los carteles explicativos que hay a lo largo de la ruta. Y mi repelente en la habitación del hotel. La parte final se hace bastante dura, ya que sube una cuesta bastante empinada “por detrás” del acantilado hasta una pista de esquí que creo que es una de las dos que hay en el país. Letonia es un país más bien llano. He leído en algún sitio que los alemanes llamaban a esta zona la Suiza de Letonia. Quizás los bosques, lagos y ríos se parezcan algo. Puede que en invierno, todo nevado, sea similar. Es cierto que el terreno es bastante ondulado. Pero la gran diferencia es que aquí las “cimas” más altas apenas levantan 100 metros sobre el nivel del mar. De ahí que esta pista de esquí se pueda definir como de chiste.

Cēsisrío Gauja, CēsisCēsis

Cēsis Cuando he regresado al pueblo me he  topado con una concentración de coches y motos de época que justo en ese momento emprendían camino, escoltados por la policía y vitoreados por turistas y locales. He estado sacando fotos (algunas están en la galería del viaje, pero creo que crearé una galería aparte para ponerlas todas) y me ha dado tiempo a cenar antes de ir al hotel a darme una ducha y salir a ver la ópera El Barbero de Sevilla que se ha representado al aire libre en un escenario puesto a los pies del castillo. Lamentablemente todas las entradas estaban vendidas (y eso que me han dicho que eran muy caras), así que me he ido a sentar al otro lado del parque, donde he presenciado del primer acto a lo lejos, con un lago en medio. El sonido llegaba bastante bien, pero ver, lo que se dice ver, no veía mucho. Así que al terminar el primer acto me he retirado a descansar.

el barbero de sevilla, a lo lejos, CēsisCēsis

Todo Riga en un día

viernes, 17 de agosto de 2012

ópera de RigaTodo, todito. Lo primero ha sido atravesar el mercado central, del que ya comenté algo ayer, camino al centro y comprar algunas viandas para desayunar sobre la marcha. He bordeado el centro pasando por la ópera y algunos jardines muy cuidados y llenos de flores, fuentes, estatuas y árboles gigantescos para llegar a un barrio donde se encuentra la mayor concentración de edificios art decó (o art nouveau o modernista, como prefieras) de la ciudad. Y eso es mucho decir en una de las ciudades con más edificios de este estilo en el mundo.

 una de las naves del mercado central de Rigamodernismo en Riga

Aquí quiero mencionar que uno de los arquitectos de esta corriente que trabajaron aquí a comienzos del siglo XX fue Mikhail Eisenstein. Y fue aquí donde nació su famoso hijo Sergei Mikhailovich Eisenstein, uno de los creadores del cine tal y como conocemos este arte hoy en día. Director de El acorazado Potemkin, Octubre, Iván el Terrible… un autentico genio que pavimentó en gran parte el camino por el que los cineastas han caminado desde entonces.

modernismo en Rigamodernismo en Riga

Volviendo a Riga, se nota que el barrio en cuestión es de nivel más bien alto. Cafeterías y restaurantes elegantes, gente elegante, coches elegantes, edificios elegantes y algunos turistas dando el cante con sus pantalones cortos y camisetas baratas… gentuza. Sobre los edificios en sí, basten las fotos (hay algunas más en la galería).

modernismo en Rigamodernismo en Riga 

modernismo en RigaRiga

Museo de la Historia de Riga y Navegación Después de recorrer las calles art decó y tomarme un kebab en el único local no elegante del barrio he regresado al centro, a seguir descubriéndolo. He visitado el Museo de la Historia de Riga y Navegación (habitualmente 4,30 €, pero hoy dos salas estaban cerradas -el salón de las columnas y el mirador sobre el mismo- y la entrada cuesta 2,90 €). Muy interesantes y extensas exposiciones con restos prehistóricos y medievales y diferentes secciones explicando la historia de la ciudad, de fundación germánica, y su desarrollo bajo las dominaciones polaca, sueca (siglo XVII), rusa (siglos XVIII al XX) y alemana otra vez en la II Guerra Mundial, su breve periodo de independencia entreguerras y la lucha por la liberación a la caída del imperio soviético. La parte naval tiene montones de reproducciones de barcos de todas las épocas en diferentes tamaños. Hay una sala que contiene la colección personal de arte donada por Marta Alberinga. Esta mujer de la que no puedo encontrar información más que en letón, fue una bailarina española que parece que nació y vivió por aquí y se puso muy contenta cuando visitó España en los años ochenta (siendo ya mayorcita a juzgar por las fotos). No he sacado fotos del interior del museo porque para poder usar la cámara hay que pagar otros 2,90 €. Pero en google podéis ver más si queréis.

RigaRigaRigaRiga

Carmina Burana en el centro de Riga Ayer ya comenté que el centro histórico de Riga me había dado muy buena impresión. Hoy he confirmado esa impresión explorando sus callejuelas y plazas. La arquitectura clásica alemana se mezcla con algunos edificios modernistas, iglesias de altas torres, restos de las antiguas murallas, torreones y algún que otro edificio moderno que desentona un poco en el conjunto. En una callejuela un grupo de actores vestidos de época representaban una comedia que parecía, por las risas del público, muy divertida. Aquí y allí músicos callejeros amenizan el paseo. Y, a las 21:00, el gran colofón para un día intenso, en la plaza del ayuntamiento (Rātslaukums), en el centro mismo del centro, Carmina Burana interpretado por la orquesta sinfónica de Riga con tres coros de diferentes procedencias. Un espectáculo. (Videos de aficionados desde diferentes ángulos aquí, aquí y aquí).