El viernes por la tarde hice mi tercer viaje en AVE y hoy (el domingo, quiero decir) he hecho el cuarto. Si tenemos en cuenta que la primera vez que subí a uno de esos bichos fue en Abril, creo que no está mal. Como amante de las estadísticas he de añadir que este año he hecho otros 2 viajes en tren en España (Barcelona-Logroño y Zaragoza-Barcelona), tres en Bélgica (Bruselas-Brujas, Brujas-Gante y Gante-Bruselas), uno en Tailandia (Bangkok-Ayuthaya) y otro más en Vietnam (Nha Trang-Saigón). O sea, un total de once. Y esta era la estupidez número 1 de la entrada de hoy.
En fin, este fin de semana he estado en Madrid. El Domingo era mi cumpleaños y he decidido pasarlo con la familia, que ya hace bastante tiempo que no la veía. En realidad lo único interesante que ha pasado, a efectos del tema que aquí se trata, es que el sábado por la tarde estuve con mi hermano y Queca “Es Bondad” Ostos dando de comer a los patos en el Parque París y, ya de paso, tratando de adaptarme a mi cámara “nueva”. Infructuosamente, he de añadir. La cámara sigue sin enfocar bien y, cuando lo hace, no saca las fotos como yo quiero. La menos mala es la que acompaña a estas líneas. Añoro mi vieja L4, ¡Malditos chorizos!
PD: hoy (Martes) nos han instalado internet en casa, ya casi no nos falta de nada :-)

Mi entrada de hoy tiene la única finalidad de dar muestra del calabacín más grande que he visto en mi vida. He hecho una tortilla de seis huevos usando tan solo medio ejemplar.
Hola a todos, hoy ha sido mi primer día de