¿Es suficiente un día para ver Brno?

viernes, 6 de agosto de 2010

O, como titular alternativo: “Se escribe Brno y se dice Burno”. Para que veáis que (a veces) me sobran recursos estilísticos.

vista desde el bus Bratislava-Brno En la foto que acompaña estas líneas os podéis hacer una idea de como ha sido el día por aquí. He tenido que caminar unos 15 minutos desde casa de Lavinia hasta la estación de autobuses y me he mojado bastante. El viaje de hora y media hasta Brno apenas me ha servido para secarme un poquillo y comprobar que la lluvia era ubicua por esos parajes.

 

 

el dragón brunenseEn Brno he tenido que esperar a mi anfitriona, Elle, unos minutos en la estación y luego hemos caminado un buen rato hasta su oficina en la facultad de educación física… más agua para el cuerpo. Elle tenía que hacer unas cosillas allí y yo me he ido a hacer un recorrido rápido por la ciudad.  Afortunadamente me ha prestado un paraguas (amarillo chillón) que tenía por allí. He subido a la torre del ayuntamiento antiguo, desde donde hay vistas interesantes de la ciudad, aunque es excesivamente caro (2€). En la entrada al ayuntamiento está colgado del techo el Dragón Brunense, que no es más que un cocodrilo disecado. Muy grande, he de añadir. Catedral de Brno También he paseado por el mercado callejero de verduras, que parece ser que lleva en el mismo sitio desde tiempos inmemoriales. En en centro de la plaza donde está el mercado hay una fuente muy interesante del siglo XVII que tiene forma de cueva. Y, para terminar la mañana, he entrado a la cripta capuchina (2,50€). Sin duda la mayor singularidad de esta ciudad y lo que ha hecho la visita especialmente memorable. Esta cripta se construyó en el siglo XVII y tiene un sistema de ventilación que conserva el aire lo bastante seco como para que los cadáveres se momifiquen en lugar de pudrirse. Hay varias salas con personajes importantes de la ciudad en féretros y una sala en la que monjes capuchinos yacen en el suelo con sus túnicas, como si estuvieran durmiendo. Es muy impresionante, especialmente porque estaba haciendo la visita en completa soledad y la verdad es que da un poco de miedo.

cripta capuchina, Brno cripta capuchina, Brno

He comido con Elle en un restaurante típico y me ha llevado a su casa a dejar la mochila. Ella, Elle, ha tenido que irse a seguir trabajando y yo me he quedado secándome un poco. Ya tardecillo he ido a dar otra vuelta en la que he subido al castillo Spilberk y he entrado en la catedral (vidrieras espectaculares).

Brno, al fondo el castillofuente del mercado de verdura, Brno

Otra vez me ha tocado cocinar tortilla, esta vez de calabacín. Y otra vez ha sido elogiada y apreciada :)

PD: si, creo que un día es tiempo suficiente.

Detalles de Bratislava

jueves, 5 de agosto de 2010

Ayer cubrí todas las atracciones básicas de la ciudad de Bratislava. Así que hoy ha sido un día para visitar otro tipo de lugares, y además hacerlo con calma. He estado en un mercado callejero que es muy similar a los que conocemos en España, he visitado el cementerio de la ciudad y también he subido en bus hasta una colina para caminar por un bosque semi-urbano. Cuando creía estar perdido en la inmensidad de la naturaleza salvaje he llegado a una zona en la que hay mesas con gente comiendo y una especie de parque de atracciones con cuerdas tendidas entre árboles sobre las que gente con arneses paseaba, una pista de bobsleigh para trineos con ruedas… así que ni lobos ni nada… una pena.

cementerio de Bratislava guardia del Palacio Presidencial, Bratislavainto the wild, Bratislavacalle Obchodná y castillo al fondo, Bratislava

Por la tarde-noche me ha tocado hacer tortilla de patatas para mis anfitriones (Lavinia y sus dos compañeros de piso). Tengo que decir que me ha quedado bastante buena.Sobre todo teniendo en cuenta que mi especialidad es la de berenjenas :)

Cocinando tortilla de patatas en BratislavaCocinando tortilla de patatas en Bratislava

Corriendo por Bratislava

miércoles, 4 de agosto de 2010

tren Budapest-Bratislavatren Budapest-Bratislava

Estación de Budapest Hoy he tenido que levantarme a las 7:30am para llegar con tiempo a la estación a coger el tren de las 9 para Bratislava (unos 17€). El viaje dura apenas dos horas y media en un carruaje muy apañao, puntual y limpico. Es un tren que cubre la ruta entre Budapest y Berlín en 12 horas y media, parando en Bratislava, Brno, Praga y que se yo cuantos sitios más. Por el camino se ven muchos árboles, pueblecillos y, de vez en cuando, el Danubio. Nada demasiado espectacular, pero bonito. No me he enterado del cruce de la frontera, porque no hay ni control ni nada, así que no me he enterado de que estaba en Eslovaquia hasta que el tren ha llegado a Bratislava. Coger el trolebús y llegar al “meeting point” establecido con Lavinia ha sido más fácil de lo esperado. Lavinia, mi anfitriona, es una chica rumana que ha trabajado en IBM en Bratislava durante dos años. En dos semanas vuelve a su ciudad natal a pasar un par de meses con la familia y luego se va a Leeds (Inglaterra) a estudiar... una ciudadana del mundo :)

Puerta de San Miguel, Bratislava Después de dejar la mochila en su casa hemos dado una vuelta por el centro de Bratislava. El casco antiguo es bastante pequeño, lleno de callejuelas con mucho encanto, hay varias iglesias interesantes. En una de ellas se expone el cadáver de San Reparatus, que fue martirizado en Nola (cerca de Nápoles) en el año 353. Su cadáver estuvo en Roma hasta el año 1769, cuando un jefe franciscano de por aquí lo solicitó para venerarlo donde ahora se encuentra,en un estado bastante aceptable, dicho sea de paso (hay foto más abajo). También hemos cruzado el Danubio y paseado por un parque que hay al otro lado y, de vuelta en el lado “importante”, hemos subido hasta el castillo, desde el que se disfruta de una vista estupenda de toda la ciudad. Creía que yo caminaba rápido, pero lo de esta chica es de record Guinness… En poco más de tres horas he visto todo lo que hay que ver en Bratislava. Y eso contando una parada de más de media hora a tomar un café en su bar favorito.

San Reparatus, BratislavaCastillo de Bratislava desde el otro lado de DanubioBratislava desde el castillo

Hemos cenado con sus amigos, que son un grupo heterogéneo de gente de diferentes países, y nos hemos tomado una cerveza en un pub antes de volver a casa a eso de la 1am.

Budapest III: Termas

martes, 3 de agosto de 2010

Mi primera misión del día ha consistido en buscar billete “en lo que sea” para ir mañana a Bratislava. Parece fácil, pero las búsquedas previas que había hecho en internet habían arrojado resultados bastante confusos. Así que esta mañana me he ido a la estación de autobuses a ver como va la cosa. El caso es que Eurolines solo tiene un bus, que es a las 06:30 AM, y hay otra compañía (orange o algo así) que tiene más variedad de horarios, pero para mañana solo quedaban plazas a partir de las tres de la tarde. Como quiero irme por la mañana, pero no antes de que pongan las calles, decidí ir a Keleti, la estación de tren. Otra vez al metro, transbordos, pfff… afortunadamente hay trenes con horarios decentes, plazas libres y no mucho más caros que el bus. Así que he comprado billete para el que sale a las 9:30AM y en apenas tres horitas se planta en Bratislava.

Trolebús en Budapest La estación de tren está relativamente cerca del parque Városliget, donde se encuentran los afamados baños termales de Széchenyi. Así que he ido andando. No sin hacer antes una visita a un Burguer King para tomarme un súper menú con la nueva “Chicken California”, que lleva guacamole :) El barrio por el que he pasado me ha recordado bastante a San Petersburgo. Bloques de ladrillo en un estado de conservación que oscila entre descuidado y ruinoso, trolebuses soviéticos, gente con pintas raras, pequeños comercios bastante lúgubres… solo faltaban los canales.

Budapest

En el parque he caminado sin rumbo hasta que me he dado cuenta de que no tenía la menor idea de donde estaba -Es bastante grande. Así que me ha llevado un buen rato encontrar los baños. En en camino he pasado por una isla. Bueno, el lago sobre el que se encuentra está seco ahora, así que no es técnicamente una isla, pero hay puentes para llegar, así que lo llamaré isla. El caso es que en esta isla hay un castillo (llamado Vajdahunyad) y algunos edificios medievales más que dan a la isla una atmósfera de cuento de hadas (foto superior).baños Széchenyi, Budapest

Dani en remojo, baños Széchenyi, Budapest Por 3500 florines (unos 12,50€) tienes el pase para todo el día y una pequeña cabina individual para cambiarte y dejar las cosas en los baños. He llegado, he pagado, me he puesto el bañador y me he lanzado a la piscina. Hay 3 externas y un montón dentro del edificio, todas con diferentes temperaturas entre 20º y 40º. En un par de salas las piscinas son de agua sulfurosa, que debe ser muy sana, pero huele bastante mal. En la de 20º no he sido capaz de entrar, aunque lo he intentado. He llegado hasta ese punto en el que el frio hace que notes mariposas revoloteando en el estómago. Ya me entendéis. También hay saunas y zonas en las que por un pequeño suplemento te dan masajes de diversos tipos. Yo me he centrado en las piscinas. Cuatro horas saltando de una a otra y viendo como el cielo se nublaba gradualmente. Cuando he decidido salir de allí y hacer un último esfuerzo turístico por Budapest no tenía dedos, sino garbanzos. He recogido mis cosas y he salido de allí bajo una fina lluvia que empezaba a caer sobre la ciudad.

baños Széchenyi, Budapestbaños Széchenyi, Budapestbaños Széchenyi, Budapest baños Széchenyi, Budapestbaños Széchenyi, Budapestbaños Széchenyi, Budapest

Afortunadamente la lluvia era floja y el paseo por la avenida Andrássi hasta el centro ha sido muy agradable. He parado en un pub bastante pijo con wifi para escribir a mi anfitriona en Bratislava y decirle la hora de llegada y me han crujido casi 2000 florines (algo más de 7€) por dos limonadas. Me he mosqueado un poquillo, pero luego me ha dicho Judit que para  un sitio de cierto nivel es un precio normal. Gracias a eso voy a dormir tranquilo esta noche :)

Curiosidad: en la estación de metro del centro hay un par de tramos de escaleras mecánicas que van a una velocidad demencial. Cuando pueda cuelgo un video en youtube (enlace “videos” a la derecha).

Budapest, 35º a la sombra

lunes, 2 de agosto de 2010

Lo de hoy ha sido una paliza bastante seria. No ha llegado al grado de “épica” porque ha empezado un poco tarde. Judit se ha ido a trabajar muy temprano y yo me he levantado a las 8:30. He pasado la mañana con Marti, la amiga de Judit. Hemos salido de casa tarde y, una vez en el centro, nos hemos sentado en una terraza a tomar un café y ver pasar la vida. Marti vive en Londres, pero ahora está pasando unos meses con sus padres. El problema es que viven en un pueblo pequeño y aburrido, así que cuando puede se viene a Budapest a pasar los fines de semana en casa de Judit. A eso de las doce se ha ido a coger el tren de vuelta al pueblo y yo he comenzado a caminar.Puesto de souvenirs en el Mercado Central de Budapest

Puesto de suvenires en el Mercado Central de Budapest

 

 

 

 

 

Mercado Central de Budapest Un sol de justicia caía sobre el centro de Pest. Llevo mi crema solar en la mochila, pero decido esperar un poco más para ponérmela. La primera parada ha sido en el mercado central, que tiene un piso superior donde venden artesanía y cosas para turistas. El piso principal es como cualquier otro mercado: verdura, carne, pan, embutidos, conservas, pimentón y bolsitas de azafrán en muchos puestos. Es un mercado bastante grande, muy limpio y bien organizado. Decir que me ha gustado es innecesario, ¿Cuando no me ha gustado un mercado?

Danubio, Budapest

Puente Szabadság, Budapest El mercado está muy cerca del puente Szabadság, que por el lado de Buda llega justo a las faldas de la colina donde se encuentra la Ciudadela. Así que he cruzado y he ascendido la colina por el lado Sur. Todos los montañeros del mundo dicen que la cara Sur de esta colina es la más dura y traicionera. No puedo sino coincidir con ellos. ¡Vaya paliza! He pensado que podía ser un buen momento para ponerme algo de crema solar. Pero he decidido esperar un poco más. La subida se hace por un parque muy chulo con muchos árboles que apenas dejan resquicios por los que disfrutar de las vistas. Cuando he llegado arriba, donde hay un par de estatuas que conforman el Monumento de la Liberación, me he encontrado con familias enteras, personas mayores, niños… y yo era el único con la camiseta empapada en sudor… curioso. Claro, que al dar la vuelta al monumento he visto que hay autobuses que llegan hasta allí arriba. Llamadme clasista, pero creo que eso es trampa :) Las vistas sobre toda la ciudad -como se puede apreciar en las panorámicas que rodean este párrafo- son maravillosas y sin duda hacen que la subida merezca la pena.

Danubio, Budapest

He bajado por el lado Norte (o lado fácil, como le dicen los montañeros). Este camino también se hace por un parque, bastante mejor cuidado que el del otro lado. Antes de emprender la subida a la otra colina, donde está el famoso castillo de Buda, he hecho una parada técnica en un bar con wifi para subir la entrada de ayer, leer el correo y tomarme unas limonadas. Por cierto, ya tengo anfitriones en Ceske Budejovice (Chequia), una familia con dos niños pequeños que viven en una casita con jardín en las afueras del pueblo. Moooola. Al salir he pensado que quizás sería un buen momento para echarme crema solar, pero lo he dejado para más adelante.

Puente Erzsébet, BudapestPuente Széchenyi, Budapest

35º en BudapestLa colina del castillo es posiblemente el mayor atractivo turístico de Budapest, en un área muy pequeña se encuentra el castillo como tal, varios museos, casas decimonónicas que parecen medievales, la iglesia de Matías, el Bastión de los Pescadores…  Bueno, lo del Bastión de los Pescadores lo sé porque lo he leído, pero he sido incapaz de encontrarlo. Lo que más me ha gustado es la balconada que da al lado del Danubio, de piedra blanca y con muchos recovecos y frescas zonas de sombra. Esta colina es bastante más baja que la de la Ciudadela, pero al estar más “céntrica” las vistas sobre la ciudad y el río son más nítidas.

Budapest BudapestDanubio y Parlamento, BudapestBudapest

Y básicamente eso es todo. Después de comer algo y descansar un rato en un parque he quedado con Judit y nos hemos tomado un café antes de volver a casa a descansar. Para entonces ya no tenía sentido echarme crema solar. Anochecía y, total, ya estaba rojo como un tomate…

PD: por si alguien no lo sabe aún, en todas las fotos de todas las entradas de este blog (al menos casi todas) escribo un breve texto explicativo que se ve si dejas el ratón quieto sobre la imagen unos instantes.

Primer contacto con Budapest

domingo, 1 de agosto de 2010

compañeras

 

 Mis dos compañeras de viaje.

 

 

 

 

 

wizzair

 

Cuando los asientos no están numerados la gente se mata por subir antes que los demás. Nota mental para el día que monte una compañía aérea.

 

 

 

 

vista desde el avión

 

Creo que este lago está al Norte de Italia. ¿Alguien lo reconoce?

 

 

 

 

 

Hoy ha sido un día de coger sensaciones, como dicen los deportistas. Ocho horas de viaje (entre esperas, trenes, avión y autobuses) hacen que los pocos puntos negativos (nulo sentido de la orientación y demasiados despistes, por citar los más relevantes) sean perdonables… si se repiten mañana empezaré a preocuparme. Digo lo de los despistes porque me he dejado el mapa olvidado ¡dos veces! y eso no es propio de un viajero experimentado y curtido en cientos de miles de millones de aventuras ¿Os he contado alguna vez lo del puente de San Petersburgo? ¿No? Recordarme que lo relate otro día que no tenga nada mejor que contar. ¡Hoy he venido a hablar de mi libro!Budapest

Si, es un edificio acribillado… no sé cuando ni porqué, pero si lo descubro os lo contaré.

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, sigo. He podido llegar sin problemas hasta el punto de encuentro con mi anfitriona, Judit. Me ha llevado hasta su casa a dejar la mochila y hemos pasado allí un rato con su amiga Martin, que estaba viendo la carrera de F1 con la actitud de una auténtica tiffossi. Está como una cabra la chica esta :) En cuanto el mierda ha reventado el motor me he ido con Judit a dar una vuelta por el centro de la ciudad, a hacer un “overview” guiado y celebrar que la carrera había acabado bien (el resto no me interesa, en cuanto este personaje abandona yo me doy por satisfecho).tranvía de BudapestBudapest

He de decir que la casa de Judit está tan en las afueras de Budapest que dudo que sea el mismo país… para llegar al centro hay que coger un bus hasta la parada de metro, que es la última de la línea 3. Y luego dicha línea durante unos 20 minutos hasta la parada más central (hay 9 paradas intermedias). Así que nos ha llevado un rato llegar hasta el casco histórico de la ciudad. Hemos dado un paseíllo juntos. Mientras caminábamos Judit me ha estado contando cosas muy interesantes sobre su ciudad y sobre astronomía básica como porqué el Danubio va de Norte a Sur (Ya os he dicho que he llegado con un nulo sentido de la orientación) y porqué el sol se pone por el Oeste (si, cuando digo nulo quiero decir nulo-nulo). Luego la chica se ha ido a hacer aerobic aburrida de explicar tonterías a un pobre ignorante, supongo yo, y me he quedado solo pensando sobre las maravillas del universo y paseando sin rumbo por las calles de Pest. Ya he dejado toda la zona centro vista para sentencia y he dejado para mañana subir a las colinas de Buda, que son las que hay en la otra parte de la ciudad, al otro lado del río Danubio, o sea, al Oeste. ¿A que aprendo rápido? También quiero ir a un parque donde están los famosos baños termales y a una isla que me ha dicho Judit que merece la pena. Ahora mismo no tengo internet, así que no puedo dar más datos. Ya os contaré.

el metro de Budapestel metro de Budapest

PD: agradecería feedback sobre la idea de poner comentarios al lado de las fotos ¿Qué os parece?