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Vientiane, donde el tiempo (casi) se paró

martes, 17 de febrero de 2015

Pues al final hemos pasado en Vientiane dos días y medio. Aproximadamente un día más de lo que queríamos quedarnos y quizás algo más de lo que la ciudad merece.Vientiane, Laos

Pero, estando en el ecuador del viaje, hemos pensado que Vientiane es un buen sitio para descansar un poquito y coger fuerzas para seguir caminando con actitud positiva en lo que nos queda, que no es poco.Vientiane, Laos

Vientiane ha cambiado muy poco desde que la visité por primera vez, hace ya seis años. Sigue siendo una ciudad que no madruga, que no tiene prisas y que parece, en definitiva, una aldea más que la capital de un país. Sin embargo he notado dos cambios bastante grandes. Por un lado ya no hay socavones traidores en las aceras (o alcantarillas peligrosas sin tapadera). El otro cambio, aún más claro, es en el paseo del río. Hace seis años este era un camino polvoriento lleno de terrazas en las que se podía cenar viendo el atardecer sobre el río. Pero ya no hay terrazas. Han transformado el lugar en un parque bastante agradable donde los locales salen a montar en bicicleta o correr. Además allí  se monta un bullicioso mercado nocturno, supongo que siguiendo el ejemplo de Luang Prabang.Vientiane, Laos Vientiane, LaosVientiane, Laos

En cuanto a referencias turísticas, está Patuxai, al que le dedicamos este vídeo, un par de templos no excesivamente interesantes y el centro de visitantes de COPE Laos. COPE es una ONG que se dedica a la rehabilitación de personas con deficiencias físicas. En Laos la cantidad de personas que han perdido miembros en accidentes es muy grande. Hay que recordar que gran parte del país aún tiene una alta concentración de minas y artefactos sin explotar. Con demasiada frecuencia alguien, normalmente un campesino arando la tierra o un niño jugando, toca o pisa una. Como estos accidentes se producen en áreas rurales pobres las personas afectadas, si sobreviven, no tienen recursos para pagar la terapia, prótesis y rehabilitación. De ahí la necesidad de organizaciones como esta, a la que quiero hacer algo de publicidad en este blog dedicándole la entrada. El centro de visitantes es un edifico pequeño con una gran cantidad de información sobre los bombardeos que sufrió el país entre los años 1964 y 1973 (bombardeos efectuados por las Fuerzas Aéreas de los EEUU) y sobre las zonas más afectadas. También hay testimonios de víctimas en video, audio, imágenes y algunos dibujos de niños que sufrieron los bombardeos o sus consecuencias en primera persona. Un lugar tan espeluznante como necesario.

COPE Laos, Vientiane COPE Laos, Vientiane COPE Laos, Vientiane COPE Laos, Vientiane

Y mañana nos vamos para Kong Lor, a meternos en una cueva.

Vientiane-Phonsavan

viernes, 30 de enero de 2009

Estoy publicando esta entrada junto con la anterior "Vientiane, la capital más tranquila del mundo". Si quereis leer cronológicamente empezad por ahí (estará más abajo, lógicamente).

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Otra vez en la carretera, y además la misma. El bus ha vuelto a desandar parte de lo andado en días anteriores (unos 250Km) por la ruta 13 y luego se ha desviado hacia el Este por la 7 para llegar a Phonsavan, a 1200 metros sobre el nivel del mar y a unos 450 Km -11 horas de autobús- de Vientiane. He salido del hostal -por cierto, adjunto la foto de la colcha de Doraemon, por si no os lo creíais- antes de las siete y me ha impresionado el aspecto de la ciudad a esa hora. Apenas algunas motos por la calle y silencio, mucho silencio. Parece mentira que estemos en la capital de un país y que sea viernes (!)

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Por si no os habéis enterado: 11 HORAS DE AUTOBÚS, si, si, 11 horas. Y lo que más me sorprende es que no me siento demasiado destrozado y que considero que he pasado un día bastante interesante.

2009_0130_151820AA Para empezar el bus iba bastante vacío y tenía dos asientos para mí, así que podía medio tumbarme y moverme con facilidad, además el hueco para las piernas era generoso. Encima he hecho más amigos, yo era el único guiri del bus, pero las chicas que se sentaban detrás de mi, Phet y Ticna, hablaban un inglés bastante correcto y hemos charlado bastante. Y, por supuesto, los paisajes -aunque repetidos durante la mitad del camino- son interesantes; ya sabéis, montañas, árboles, ríos, laguitos… y ya llegando a Phonsavan se empiezan a ver los efectos de la Guerra Secreta (pacieeencia, que ya llega) en forma de claros en la selva y rocas ennegrecidas y, sorpresa, ¡Pinos! No había visto coníferas desde que llegue a Asia (creo), supongo que la altitud de esta zona (1200 metros) crea un clima menos tropical y más adaptado a estos árboles.

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De Phonsavan hablaré mañana con más detalle, ahora toca escribir la redacción que llevo días demorando:

La Guerra Secreta y los UXO, por Daniel Rivas.
En 1962 el tribunal de Ginebra declaró a Laos país neutral en la guerra de Indochina. A pesar de ello, entre 1964 y 1973 el ejercito de los EEUU se entretuvo en bombardear Laos de forma sistemática para intentar -sin éxito- cortar la línea de aprovisionamiento de los vietnamitas en la guerra -que se desarrollaba en el centro y sur de Vietnam-, la famosa ruta de Ho Chi Ming. Esta guerra fue llamada la “Guerra Secreta” porque ni siquiera el congreso de los EEUU sabía de su existencia. Durante ese tiempo realizaron 580.344 misiones y se lanzaron dos millones de toneladas de bombas, convirtiendo a Laos en el país más bombardeado de la historia -tocaban a 500 Kg de bombas por laosiano. La región más castigada fue Xieng Khuang, en cuya capital, Phonsavan, me encuentro ahora. Lo peor de todo esto es que el 30% de estas bombas no estallaban al caer, así que dejaron esta zona, y otras muchas del país, sembradas de UXO, unexploded ordnance (artefactos sin explosionar). Estos artefactos aún hoy siguen causando víctimas, sobre todo niños que se los encuentran y los tocan o juegan con ellos sin saber del peligro que esto conlleva.
En esta región se usan los restos -desactivados- para todo, como soportes para vallas, de barbacoas, floreros, llaveros… cuando he llegado ya era de noche y no he visto muchos, pero me parece que mañana me voy a hinchar. Ya os contaré.

Vientiane, la capital más tranquila del mundo

jueves, 29 de enero de 2009

Hoy me he levantado tempranito y a las 8:05 estaba en la puerta del Museo Nacional. Se supone que abren a las 8:00, la verja estaba abierta, pero no así el edificio. Ni un alma a la vista. Le di la vuelta y, en la puerta de atrás me encontré con dos o tres trabajadores del museo esperando, resulta que el que tiene las llaves no había llegado aún… esto es lo que llaman el “Lao style”, estos tipos son los reyes XD. Estuve allí de risas con ellos (no vayáis a pensar que se cabrean por una nimiedad como que el museo nacional se vaya a abrir media hora tarde un día) hasta que llegó el de las llaves en su moto y volví a dar la vuelta para entrar por la puerta de los guiris.

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2009_0129_084059AA El Museo Nacional de Laos no es precisamente el British o el Hermitage… pero por 1€ no se puede pedir mucho más (o sí, o que se yo). La mayor parte de las piezas están al aire, sin vitrinas ni nada. Eso si, con carteles de “no tocar”. No hay cámaras, ni vigilantes… me da que no tienen ni para pipas. Está ordenado cronológicamente, empezando por los dinosaurios (con algunos huesos y todo), los primeros homínidos, la prehistoria (tienen una jarra de 1 metro de alto de la llanura de las ídem, a donde iré mañana). Hay una colección de budas pequeños de oro y plata rescatados de traficantes (estos si que están encerrados a cal y canto, ver foto). Y enseguida se pasa a la parte ideológica; 2009_0129_085119AA bustos de Lenin, Ho Chi Ming y nosequien, el primer comunista de Laos. Retratos de Marx, fotos de encuentros y reuniones… curiosamente la única referencia sudamericana que encontré fue una foto de la visita a Laos de un ministro cubano. Nada de Fidel ni del Che. En esta zona también se encuentra la colección de armas, M16 americanos (al lado de los cuales pone -traducción literal: “estas armas fueron traídas por imperialistas americanos para matar al pueblo laosiano”), Kalasnikovs y alguna pieza de mayor calibre. También hay algo sobre la naturaleza del país, una pequeña sección sobre la Guerra Secreta y los UXO (ya hablaré de esto más adelante) y una vitrina con pequeños alijos de hachís, opio, heroína y anfetaminas. En total me llevó media horas recorrerlo entero con cierta calma.

He vuelto al hostal y he desayunado con mis nuevos amigos, Bruno y Miriam. Me he mudado de hostal  para tener una habitación individual en un sitio en condiciones, por 6,65€ merece la pena, y además tengo una colcha de Doraemon :D

2009_0129_131129AA El siguiente paso ha sido pillar una bicicleta y dar una vuelta por el Arco de la Victoria (que pretende parecerse al Arco del Triunfo de París) y Pha That Luang -que es el monumento más importante de Laos- ninguno de los dos sitios me ha parecido lo bastante interesante como para entrar, pero hay que tener en cuenta que hacía muchísimo calor y eso quita las ganas de todo. Donde si he entrado ha sido en la exposición de COPE (centro de rehabilitación nacional), que me ha dejado de piedra. Es una exposición sobre los efectos de las UXO (unexploded ordnance, artefactos sin explosionar… repito, ya hablaré de ello) y 2009_0129_132501AAcomo esta organización ayuda a los afectados. Está muy bien montada y el personal está a tu servicio en todo momento.Estuve un buen rato viendo videos, fotos, leyendo historias… hay un par de “juegos” con prótesis adaptadas para probarlas, pero no fui capaz de intentarlo. Al final dejé mi firma y un pequeño donativo y me fui con el alma arrastrándose tras el guardabarros de la bicicleta.

 

 

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Sobre las cuatro dejé la bici, comí algo y me fui al paseo del río a ver atardecer desde una terraza. Había quedado con Bruno y Miriam, pero llegué hasta el final del paseo -y más allá- y no los vi, así que me senté en un sitio al azar y allí me quedé viendo la puesta de Sol tras la otra orilla del Mekong -por cierto, la otra orilla es Tailandia- hasta que se hizo de noche (más fotos en la galería).

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Notas:
1- A pesar de la pobreza del país se ven muchísimos coches nuevos, furgonetas, todoterrenos y, sobre todo, pick-ups. Como ejemplo el carro del malnacido que está a punto de atropellarme en el video de hoy.
2- En este país no hay un solo McDonald's, KFC, Burger King ni similares. Supongo que en Cuba tampoco habrá, pero… ¿Habrá más países en esta lista?

Vang Vieng-Vientiane

miércoles, 28 de enero de 2009

2009_0127_183140AA Al final cambié de idea, creo que el tubing y las cuevas no son argumentos suficientes como para quedarme otro día en un sitio tan sobreexplotado y “disneylandizado” como Vang Vieng. Los bares de enfrente cortaron la música anoche a las doce y cuarto… la hora oficial son las 23:00. Y luego la romería de borrachos cruzando el puente, claro… Quizás soy demasiado viejo. El caso es que esta mañana me he levantado a las 7, me he duchado con agua fría -aún no había vuelto la electricidad- y he salido pitando para la estación de  autobuses. Aquí (y en Tailandia) tiene la costumbre de poner las estaciones de autobuses a 2 o 3 kilometros de los pueblos, creo que es para dar trabajo a los conductores de tuktuk (lo digo en serio). He cogido la minivan de las 9 para Vientiene y, sin novedad, he llegado aquí a las 13:30. El camino comienza siendo montañoso-“colinoso”, pero enseguida se vuelve llano. El paisaje es tan diferente como el del viaje de ayer, muchos árboles, aldeas con casas de madera (y parabólicas por todos lados, claro). Y un grupo de moteros con alambrettas… vamos, que aunque los viajes sean largos uno no se aburre aquí :)

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Al llegar a Vientiane los tuktuks querían cobrarme entre 50.000K y 20.000K por llevarme al centro. Yo, que me había mirado bien el mapa, sabía que estabamos muy cerca, y les decía a todos que 5.000. Ninguno aceptó, así que caminé. Apenas 15 minutillos de paseo por las calles principales. Hacía calor, pero el aire fresco lo hacía muy llevadero. Casi todos los guest houses estaban llenos pero, increiblemente, los precios son ¡la mitad! que en Vang Vieng. Al final he encontrado un dorm (habitación compartida) de 2 literas por 20.000K (1,90€, la habitación más barata de mi vida). No es ninguna maravilla, pero con un poco de suerte mañana puedo tener una habitación para mi solo por 4,75€.

2009_0128_141320AA Me he refrescado y he salido a dar una vuelta por la ciudad. Vientiane, capital de Laos,  tiene 500.000 habitantes y es como un pueblo grande. Si, lo de la foto son gallos y gallinas en una de las calles principales y creo que los meten en esas jaulas para que no los atropellen los coches. Al igual que en Luang Prabang se ven los efectos de la ocupación francesa por todos lados. Las casas coloniales, el palacio real (colonial)… incluso una réplica “laosianada” del Arco del Triunfo de París. Se respira tranquilidad, aunque los guest houses estén llenos no se ve a mucho turistas por la calle y los coches y motos van despacio. Me he acercado a ver a mi amigo, el Mekong y poco más.

Por la noche me he encontrado con mis compañeros de habitación, un matrimonio frances que no habla más que frances (aunque la madre de ella es de Badajoz) y un portugues, Bruno, que está viajando por Indochina buscando un sitio en el que quedarse un año a vivir. Cuando hablaba con él en español se nos ha acercado Miriam, una chica de Valencia-Barcelona residente en Granada que se ha pasado tres semanas perdida por el norte del pais en moto, haciendo autostop (y barcastop en el Mekong), durmiendo con la gente o en el campo, cocinando bajo las estrellas, duchandose en río, ahora va a Tailandia porque se le caduca el visado, pero pretende volver… un personaje.

Notas:
1- Ayer se me “olvidó” comentar que la carretera por la que fuí (Ruta 13 entre Luang Prabang y Vang Vieng) fué en sus tiempos objetivo de guerrillas antigubernamentales (ejemplo), creo que lo poco que queda de esas guerrillas malvive ahora muy al norte, en la frontera con China.
2- Pocas fotos hoy, os pido disculpas.